Todos los registros recibidos de los sensores pasan por un cifrado TLS antes de enviarse al servidor. Esto se aplica a los indicadores de calidad del aire, ruido y suelo, lo que elimina la interferencia de datos en el camino de transmisión.
Los empleados municipales, los grupos de investigación y los ciudadanos reciben diferentes niveles de acceso. El administrador controla los permisos de cada cuenta y, si es necesario, restringe la visibilidad de un panel específico.
El sistema almacena registros de todas las operaciones importantes: quién accedió al panel, qué datos descargó y cuándo se cambió la configuración del sensor. Esto nos permite detectar anomalías rápidamente.
En caso de un incidente de seguridad, el equipo recibe una notificación en 15 minutos, y los datos afectados se aíslan en la siguiente hora. Los usuarios son notificados solo cuando se confirma un riesgo real.
Las copias de seguridad diarias se almacenan en un servidor separado, lo que nos permite restaurar los datos en caso de fallo técnico. El proceso de restauración se verifica semanalmente.
Los componentes de la plataforma se actualizan mensualmente, y los parches críticos se aplican de inmediato. Este proceso lo lleva a cabo el equipo técnico que monitorea las bases de vulnerabilidades.
Al acceder a la plataforma, su cuenta está protegida con autenticación de dos factores. Para obtener información detallada sobre las reglas de procesamiento de datos, consulte la página de políticas.